Hábitos de higiene en el hogar
Es muy importante para la salud familiar prevenir la diarrea. La diarrea ocurre porque las personas comen
alimentos contaminados sin darse cuenta. Los alimentos pueden contaminarse por:

              Moscas
              Polvo
              Manipular los alimentos con las manos sucias

Para evitar la contaminación de alimentos, se recomienda lavarse bien las manos. Las manos sucias
transmiten los microbios cuando nos tocamos la boca y cuando tocamos a otras personas.

Las Manos Deben Lavarse después de:

•        Ir al baño/letrina
•        Limpiar o cambiar los pañales a los niños

Antes de:

•        Preparar la comida
•        Alimentar a los niños
•        Comer

Para Lavarse las manos:

•        Use jabón o ceniza y agua.
•        Frótese las manos tantas veces como sea posible.
•        Sostenga el recipiente que tiene el agua con la mano que no se haya empleado para limpiarse,
       para que los microbios de la mano sucia no contaminen el recipiente y se propaguen las
       enfermedades a otras personas.
•        Use un paño limpio para secarse las manos después de lavadas o dejarlas secar al aire (no usar
       su ropa para secarlas).


Tape el agua de beber y los alimentos

Es importante proteger el agua de la contaminación. El agua
puede estar limpia al salir del chorro, pero al transportarla y
guardarla en casa puede contaminarse. El agua se debe recoger
y guardar en recipientes limpios y de boca estrecha (por ejemplo
tinajas) donde no se pueden meter las manos. Si se usan
recipientes de boca ancha (como ollas o cubetas), utilice
un cucharón de mango largo para sacar el agua, para evitar meter
las manos o utensilios sucios en el agua.
Los recipientes deben estar tapados.

El agua puede purificarse hirviéndola o agregándole una cantidad muy pequeña de cloro: a cada litro de
agua,
agréguele dos gotas de cloro. Utilice esta agua para beber.

Higiene de los Alimentos

Si los alimentos no se van a comer inmediatamente, tápelos y
manténgalos en un lugar fresco y ventilado
. Si tapamos los
alimentos, evitaremos que las moscas u otros insectos se paren
en ellos, ya que las patas de los insectos están contaminadas
con microbios.

Si un alimento se guarda por más de cuatro horas después de
preparado, éste ya contiene microbios. Por lo tanto, el alimento
debe hervirse de nuevo antes de comerlo,
principalmente si
se le va a dar a un niño menor de dos años.

Cuando las frutas y verduras se comen crudas, hay que lavarlas muy bien. La forma más
recomendada es:

PRIMER PASO:
Lave bien los vegetales, verduras y frutas con agua clorinada que corra (si no cuenta con agua potable,
agregue a un litro de agua 3-4 gotas de cloro comercial líquido).

¿Cómo hacerlo?

Coloque el vegetal en un colador y deje correr el agua de chorro o deje caer el agua desde un recipiente a
modo que el agua corra. Al mismo tiempo, frote con las manos las hojas y tallos. Escurra para eliminar el
exceso de agua.

SEGUNDO PASO:

Sumerja el vegetal en un recipiente con solución desinfectante a base de cloro o yodo, por un tiempo
mínimo de 10 minutos.

¿Cómo hacerlo?

Si utiliza cloro, agregue media cucharadita a un litro de agua, y si usa otro desinfectante comercial, siga
las indicaciones de la etiqueta. Elimine la solución desinfectante después de 10 minutos de sumergido y
escurra. Elimine el desinfectante lavando rápidamente con agua potable (pura).
Tomado del documento Guías Alimentarias para Guatemala: Los siete pasos
para una alimentación sana
y reproducido con autorización del Instituto de
Nutricion de Centro América y Panamá
.

Si desea consultar el documento completo puede hacerlo
desde aqui.