© Derechos reservados, 2004.
Contenido:
Comentario:
Unas palabras sobre la música
por Mónica Sulecio de Álvarez
Licenciada en Educación
Guatemala
Año 1
No. 3
Durante toda la primera infancia, la música es un
estímulo importante para ayudar a los niños a
desarrollar mejor sus habilidades cognitiva y
psicomotriz, así como su inteligencia emocional.

Desde el vientre materno hasta el final de la
primera infancia la música debiera ser un
elemento constante en la vida de los niños si
queremos ayudarlos a crecer plenamente como
seres humanos y facilitar sus aprendizajes
posteriores.

En principio, diremos que los sonidos más bellos
que nuestros hijos escuchan son nuestras voces.
Las canciones de cuna y los arrullos son sus
primeras lecciones musicales que los conectan
emocionalmente con el ritmo, la melodía y las
personas a quienes más aman. Esta conexión es
invaluable y perdura por el resto de la vida.

Posteriormente, cuando el bebé es más móvil e
independiente, principalmente si ya camina,
puede aprender a seguir el ritmo con aplausos y
movimientos de su cuerpo. Le gustan las
canciones, pero no será sino hasta los tres años
cuando podrá empezar a memorizar y reproducir  
algunas letras y melodías.

Desde los tres años, la habilidad musical de los
niños se intensifica y es  partir de este momento
cuando puede utilizarse como un poderoso
elemento potenciador de sus habilidades y
destrezas. Cabe mencionar que la intensidad de
esta capacidad musical decrece hacia los cinco
años, por lo que al ser esta ventana de
oportunidad verdaderamente estrecha, es crucial
que los padres de familia conozcan sobre esta
realidad para aprovechar al máximo los beneficios
de una adecuada estimulación musical.
La música está íntimamente relacionada con el
lenguaje, el equilibrio, la memoria y la inteligencia
emocional.

La música es comunicación pues al igual que el
lenguaje, se vale de la organización de sonidos
para crear un mensaje específico. La percepción
de esta armonización de sonidos es fácil para los
niños de preescolar porque justamente están en la
etapa de desarrollo del lenguaje, es decir, están
entendiendo y practicando la organización de
sonidos para comunicarse. Es por eso que a esta
edad puede potenciarse mucho más el dominio de
un instrumento y del canto.

Si a los padres nos parece que al colegio sólo
llegan a cantar, pensemos que justamente al
cantar los niños aprenden a leer, a desarrollar
vocabulario, a aumentar su capacidad de
memoria, a expresar sus emociones, a trabajar en
equipo, a tener ritmo y a energizarse mediante los
sonidos armónicos. ¡Aprovechemos esta valiosa
herramienta para jugar y conectarnos con
nuestros hijos!

Si bien existe controversia por los efectos
específicos de escuchar música de concierto para
aprender, relajarse o mejorar la salud, en especial
la de Mozart, sí se ha comprobado que los niños
que practican un instrumento musical tienen un
mejor desempeño verbal y matemático; así como
que los músicos poseen una mejor coordinación
entre los hemisferios cerebrales.

Se debe resaltar el papel protagónico de los
padres de familia para estimular en los niños la
apreciación de la música de concierto, así como la
ejecución de un instrumento musical.  Propiciemos
momentos de interacción familiar en torno a la
música.
Califica este artículo:
La opinión de los lectores es muy importante para ofrecer contenidos de calidad, así como para
personalizar los artículos y satisfacer mejor sus necesidades de información.  Por favor, califica este
artículo según la siguiente escala e incluye tus comentarios sobre el mismo.  ¡Gracias!

               (Escala: *** Excelente, ** Bueno, * Regular)