En nuestra sociedad, el hablar idiomas, especialmente el inglés es cada vez más importante.  Como padres,
queremos dar a nuestros hijos la mejor oportunidad de aprender otros idiomas, pero la decisión no siempre es
fácil.  ¿Cuál es la mejor manera de que mi hijo/a aprenda otro idioma?  ¿Es mejor llevar a mi hijo/a a un colegio
bilingüe o le podría resultar más complicado estudiar en dos idiomas a la vez?  ¿A qué edad debe empezar a
aprender otro idioma?  Se acumulan los interrogantes y a veces, por no tener las respuestas, decidimos
mantenernos en un modelo monolingüe.  

“Exponer a un niño a un segundo idioma a una edad temprana le permite alcanzar todo su potencial de
aprendizaje. Ayudando a dar forma a su cerebro cuando está en su etapa más flexible.  Además, a edades
tempranas, los niños aprenden otros idiomas de la misma manera que adquieren su lengua materna, de una
manera natural e intuitiva.  Sus cerebros absorben estructuras, patrones, reglas y entonación sin necesidad de
pasar horas estudiando gramática de manera explícita.”*

Los cerebros de los niños hasta los 8 años son especialmente receptivos a la adquisición de un segundo idioma.  
Los estudios demuestran que los niños que aprenden un segundo idioma antes de esta edad pueden llegar a
hablarlo con la fluidez de un nativo, ya que hasta esa edad los cerebros, oídos y cuerdas vocales son muy
flexibles.

Por eso, la mejor manera de aprender un segundo idioma a una edad temprana es a través del juego.  ¿Cuándo
debe empezar?  La respuesta es sencilla, cuanto antes mejor.  Nunca es pronto para empezar y no tiene por qué
suponer un sobreesfuerzo para un niño, sino más bien al revés.  Psicólogos, neurólogos y logopedas están de
acuerdo en que la adquisición de un segundo idioma no tiene por qué entorpecer el aprendizaje en la lengua
materna.  En la mayoría de los casos, lo que hace es estimular el desarrollo del lenguaje, y los niños son capaces
de canalizar perfectamente los dos idiomas simultáneamente.

Entonces, ¿lo mejor es mandar a mi hijo/a a un colegio o una guardería bilingüe cuanto antes?  No
necesariamente.  La elección de un colegio o guardería depende de muchos factores: modelo académico,
filosofía, ubicación, precio, grado de laicismo y , por supuesto, también la calidad de la enseñanza de otros
idiomas.  Si la mejor opción para nuestra familia, no es un centro bilingüe, no tenemos que darlo todo por perdido.  
Hay otras maneras de ofrecerle la oportunidad de aprender idiomas.

Una alternativa para ayudar a los niños a aprender otro idioma desde edades tempranas puede ser un grupo de
juego en un segundo idioma.  Un lugar en donde los niños jueguen, bailen, canten, pinten, y sobre todo, aprendan
inglés de una manera natural y muy divertida.  

La entrada del niño al colegio o guardería es la primera separación niño-familia. En un grupo de juego, su mundo
de relaciones se amplía y comienza a defenderse sin la ayuda de sus padres y a formar parte de un nuevo círculo
en donde ya no es el centro de atracción como en su casa; aprende a compartir sus juguetes y esperar su turno
para hablar, etc.

No todos los niños reaccionan igual al entrar al colegio o guardería, además de que en los primeros años, los
lapsos de atención de los niños son breves. Por esta razón, los grupos de juego en los que se reúnen por un
máximo de dos horas, son un espacio especial, acogedor y armonioso que les permite entregarse a las
actividades con gran interés y por lo tanto, a estar muy abiertos al aprendizaje.

No hay mejor manera de empezar a aprender inglés que de forma natural, con juegos y cantos.

Madrid, 31 de marzo de 2010
* Fuente Language Stars
Artículo colaboración de
Baby Deli
Bilingüismo desde las primeras edades
Por Luisa Pashinian del Centro Baby Deli
“Bueno para tus niños, bueno para su mundo”
Tiendas Baby Deli
Te ayudamos a estimular su mente, nutrir su cuerpo e inculcar en ellos un respeto a su planeta



Volver al índice de artículos



El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva de sus autores.








www.depadresahijos.org