Escribir sobre cómo desarrollar el potencial humano desde los primeros años de vida es un tema que, como dice
el dicho popular, tiene mucha tela qué cortar…

Sin embargo, personalmente considero que
esta potenciación inicia desde el momento que dos personas
deciden formar una familia
. En ese momento, el desarrollo físico, mental y espiritual de los hijos, debería ser
objetivo de crecimiento como pareja, para que los retoños nazcan en un ambiente donde reine la armonía, la paz
y el amor.

Esto me recuerda la expresión que utiliza una tía de mi esposa. Ella comenta que su padre se las repetía
constantemente, y dice así:
«A los hijos hay que educarlos veinte años antes de nacer». ¡Qué sabias
palabras!

He escuchado a mucha gente decir que "nadie nace sabiendo como ser padre...”, así como que “tampoco hay un
manual que diga como serlo”. Sin embargo, en la actualidad los canales de comunicación se abren a la
disposición de quien lo desee. Hay una ventana enorme abierta hacia la información que nos puede ayudar a
llevar mejor la tarea como padres de familia.

El prepararnos para ser mejores personas, mejores padres, conlleva adquirir conocimientos sobre el
cuidado del cuerpo, de la mente y sobre todo del espíritu.
La práctica de las artes marciales (sobre todo
del Tai Chi) ha sido mi ventana al crecimiento personal y me está dando el conocimiento necesario para poder
guiar de la mejor manera a mi pequeño hijo.

En los primeros años de vida, los niños tienen un potencial enorme para aprender: sus sentidos y sus mentes
están abiertos al mundo que los rodea. Por eso muchos dicen que los niños “son como esponjas” porque todo lo
absorben.

Como
padres conscientes del bello regalo que Dios nos dio, y con el compromiso de querer regalarle
al mundo un ser humano de bien
, queremos compartir con usted que nos lee algunos consejos que nos
están ayudando a mi esposa y a mí a estimular el potencial de nuestro pequeño hijo.

Primero que nada,
nos preparamos para la llegada de nuestro hijo, leyendo mucho. Leímos acerca del
embarazo y de los cuidados pre y post natales.
Cuidamos la dieta y mi esposa practicó Yoga hasta la
última semana de embarazo.

Luego, aprendimos sobre cómo es el mundo de los recién nacidos hasta el primer año de vida y aún seguimos
leyendo para saber cómo desarrollar su potencial. Luis Angel (es el nombre de nuestro hijo) escucha música
(Mozart, música de relajación y algunas veces salsa y merengue) desde el sexto mes de gestación; ahora
podemos ver su gusto por algunas melodías y que puede seguir con buen ritmo algunas de ellas.
Desde que es un recién nacido le hacemos
masajes para estimular algunos meridianos importantes.
También hemos aplicado un poco de Reiki.

Hemos creado un horario flexible para
ayudarle a adquirir hábitos importantes: como las horas de comida, el
tiempo para tomar un siesta, el tiempo para salir a tomar un paseo, tiempo para aprender algo nuevo (alguna
canción o música), tiempo para ver TV (escogemos programas acordes a su edad) y tiempo para jugar (también
escogemos juegos acordes a su edad); pero
lo más importante, es el tiempo para leer. Leemos con él
desde que tiene 6 meses
, y ahora podemos ver que con tan sólo 15 meses de edad, ya utiliza más de veinte
palabras y repite muchas otras.  También comparte con nosotros nuestro trabajo y ya está comenzando a imitar
ejercicios de Tai Chi y meditación.

Ahora que está iniciando una etapa de socialización, creemos que
es importante escoger el grupo de niños
con los que va a socializar porque la socialización es un proceso de imitación
y puede imitar malos
hábitos de otros niños (por ejemplo, puede imitar el berrinche, o bien, el pelear o el gritar exageradamente).

También sabemos que
su cuerpo en crecimiento necesita los nutrientes necesarios para crecer sano y
fuerte
, por lo que tenemos mucho cuidado en su alimentación (tratamos de incluir en su dieta mucha fruta y
verdura). Pero
lo más importante es que le hacemos saber que lo amamos mucho.

No queremos un hijo perfecto, pero hemos sabido que el ser humano utiliza únicamente el 10% de su potencial
mental. Quizás en las nuevas generaciones el porcentaje sea un poco más elevado, pero como todos los padres,
queremos que nuestro hijo tenga una mejor calidad de vida.

En conclusión, creemos que
el desarrollo del potencial de los niños depende mucho de la preparación
de los padres
y sea cual sea el nivel de preparación que poseamos, cualquier cosa que hagamos por nuestros
hijos, si se hace con verdadero amor y sobre la base del conocimiento, siempre dará buenos frutos.



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www.depadresahijos.org
Promover el potencial de las niñas y los niños desde
antes de nacer (una experiencia personal)
Por el maestro de Tai Chi, Luis Duarte