“Si queremos adultos que piensen por sí mismos,
debemos educar a los niños
 para que piensen por sí mismos”.
Mathew Lipman
La vida en la Tierra está formada por miles de relaciones que se establecen entre diferentes
especies de plantas y animales. Entre mejor las entendemos, más extraordinarias y complejas nos
parecen. Conocer el mundo natural y la enorme diversidad de especies nos hace darnos cuenta del
lugar que ocupamos en la Tierra y de la necesidad que tenemos para resguardarla.

Educar es un proceso por el cual los niños y las niñas logran obtener progresivamente un desarrollo
integral en todas sus etapas de maduración. Sensibilizarlos por el respeto hacia la vida es una
excelente manera de hacerlos reflexivos y conscientes de su responsabilidad para conservar a la
naturaleza y proteger a las distintas especies de animales no sólo por la significación que conlleva,
sino por la propia supervivencia.

Si el origen del problema es el sistema de valores actual, parece claro que la solución está en
modificar los diversos contenidos que implican la formación de conocimientos adecuados, de un
cambio en las actitudes o formas de pensar, ver y expresar; así como, de nuevas normas y valores
de respeto y convivencia. Esto sólo se consigue con educación.

En México y en varios países más, existe una necesidad urgente de fomentar el trato ético hacia
todas las formas de vida. Es urgente que los niños y las niñas aprendan a convivir en una ciudad
más igualitaria y no dentro de una cultura genera violencia y maltrato. El futuro de la humanidad y el
resto de seres vivos depende de los valores y las actitudes que formemos en los niños y las niñas.

Parte de la tarea de fomentar una cultura de amor y responsabilidad es promover la adquisición del
conocimiento sobre las distintas características y comportamientos de los animales para erradicar de
manera total cualquier actividad que implique el abuso, la explotación y la tortura como son:

  • la venta y tráfico de especies ilegales
  • la caza y la pesca indiscriminadas
  • el enclaustramiento y explotación de animales en circos y zoológicos
  • la tortura innecesaria y muerte en los laboratorios
  • el festejo de la muerte en una supuesta “fiesta brava”

Padres y madres de familia tenemos la gran oportunidad de formar en nuestros hijos el amor y
respeto por la naturaleza reconociendo que la calidad de vida de todos los seres humanos depende
de lo que hagamos por respetar todo tipo de vida terrestre y conservar el entorno natural.



por Gabriela Garza Muñoz
Coordinadora de educación y medios
AMEDEA
¿Por qué es importante fomentar en los niños y las
niñas una cultura de respeto hacia los animales?
Gabriela Garza Muñoz
Coordinadora de educación y medios
AMEDEA



Volver al índice de artículos



El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva de su autora.








www.depadresahijos.org