«Cada ser humano tiene derecho a ser reconocido. Sin ese reconocimiento es
imposible el desarrollo de la memoria histórica»
Ilustración de Christine Varadi tomada del libro "Tú, yo y el mundo", página 6.
Antes de realizar la actividad:

1. Conversen con su hijo/hija sobre las diferencias físicas entre una persona y otra.  Entre
ustedes, por ejemplo, y él/ella.  También, entre sus primos y amiguitos y ellos.  Busquen
fotografías en los diarios o en revistas y compárense.
Ninguno se ve mejor que otro,
sencillamente son distintos y cada quien tiene características propias que le hacen ser
quien es.  

2. Todos somos diferentes y la diferencia es precisamente lo que nos hace ser seres
especiales, únicos e irrepetibles.

3. Pregunten: ¿Qué sucedería si todos fueran iguales?

4. Ayuden a su hijo/hija a verse como es: a reconocerse, a describirse.

5. Pidan al niño o a la niña que se coloque frente a un espejo y que describa:

  • ¿Cómo es su cabello? (liso, rizado, negro, café, castaño)
  • ¿Cuál es su estatura? (pueden hacer una marca frente al espejo y ver qué otro
    objeto de la habitación tiene esta misma estatura)
  • ¿Cuál es el color de su piel? (comparen las tonalidades de su piel)
  • ¿Cómo son sus orejas, ojos, boca, nariz, dedos, etc.?

6. Si tienen a mano un marcador para pizarrón, pueden dibujar a su hijo o a su hija sobre el
espejo, trazando las partes de su cuerpo y dibujando con cuidado los detalles.

7. Repasen algunas partes del cuerpo que han dibujado e indiquen para qué les sirve cada
una: los ojos para ver, los oídos para escuchar, la piel para sentir, etc.


Instrucciones para realizar la actividad:

1. Den una hoja de papel a su hijo/hija.  Prefieran hojas grandes; los formatos que utilizan
los jóvenes de secundaria son ideales (doble oficio).  Con crayones, marcadores, lápiz o el
material que prefieran, pidan a su hijo/hija que se dibujen. Ayúdenles a trazar la mayor
cantidad de detalles posible.  Pueden utilizar de modelo el dibujo que hicieron en el espejo,
o bien su mismo reflejo.

2. Coloreen el dibujo y ayuden a su hijo a escribir su nombre. Dejen que lo haga solo/sola si
ya lo sabe hacer; ofrezcan ayuda si ven que la necesita. Si aún no sabe escribir su nombre,
escríbanlo ustedes en una hoja de papel aparte y ayúdenlo/la a copiarlo.

3. Conversen sobre lo que más les gusta hacer y sentir con su cuerpo, puede ser que le
guste que le hagan "piojito" (acariciar su cabeza cerca dela frente) para dormirse, abrazar,
brincar, bailar, etc. Enfaticen el orgullo de ser un niño o una niña única.

4. Coloquen su dibujo en un lugar visible dentro de la casa, puede ser sobre la cabecera de
su cama, en la puerta de su habitación, a la par del espejo del baño donde se lava los
dientes, etc.  Elijan un lugar que el niño o la niña frecuente, de manera que tenga la
oportunidad de observarse y reconocerse.  
El autoconocimiento es la base de toda
interacción y realización personal.


Actividades de extensión:

1. ¿Pregunten a su hijo/hija a quién cree que se parece?  Pueden utilizar fotografías del
niño o de la niña y de ustedes para encontrar similitudes.

2. Describan a otros miembros de la familia.  Compartan con su hijo/hija a quién se parecen
(al abuelo, a la abuela, a la tía Sofía, etc.).

3. Dibujen al resto de miembros de la familia.  No interfieran con el trabajo de su hijo/hija ni
le digan cómo debe hacerlo; más bien, presten atención a cómo realiza los dibujos y refleja
la manera como se imagina a cada uno de los miembros. Pueden hacer una galería con los
retratos de todos.
© Derechos reservados, 2004-2006.
Mi cuerpo
(adaptación de la actividad propuesta en el libro "Tú, yo y el
mundo" del Ministerio de Educación)