¿Cómo puede saber si su bebé tiene infección de oído?

No siempre es fácil determinarlo, pero si su bebé tiene catarro y unos 3 ó 5 días después resulta con
fiebre, la causa puede ser infección de oído.  A veces tira de su oreja o muestra intranquilidad.  
Chupar y tragar también puede doler, por lo que si el bebé empieza a comer y luego se retira
bruscamente del pecho de la mamá o de la pacha como si sintiera dolor y presenta alguno de los
síntomas antes mencionados, llame a su pediatra.

¿Son comunes las infecciones de oído?

Sí; dos terceras partes de los niños experimentan al menos una infección de oído antes de los dos
años.

¿Qué la causa?

El tubo de Eustaquio conecta el oído medio con la parte de atrás de la nariz y garganta,
transportando bacterias de aquí hacia el oído medio cuando se bosteza o traga.  Lo anterior no hace
ningún daño si el tubo funciona bien, pues éste permite que los fluidos vuelvan a salir.  Pero si el
tubo está inflamado debido a catarros, alergias o sinusitis, el fluido se queda atrapado en el oído
medio.  En ese momento, las bacterias o los virus que viven en el fluido cuentan con un ambiente
cálido y húmedo en el cual florecer.  Surge pus y la presión en el tímpano causa inflamación.  La
fiebre aparece cuando el sistema inmunológico del bebé trata de luchar contra la infección.

Otra razón por la cual un bebé puede ser susceptible a infecciones de oído es el tamaño y forma de
los tubos de Eustaquio (en un bebé, los tubos son pequeños y horizontales).
El tratamiento con antibióticos (usualmente amoxicilina) elimina a los invasores, pero el fluido puede
tardarse hasta 3 meses en ser reabsorbido por el cuerpo.  La presencia de fluido por sí sola no
requiere de atención médica, pero si el bebé presenta síntomas de infección de oído (como fiebre),
es recomendable consultar al pediatra inmediatamente.

¿Cómo pueden aumentar las posibilidades de que mi bebé desarrolle infección de oído?

Varios factores pueden incrementar el riesgo, incluyendo permitir al bebé tomar la pacha totalmente
acostado y exposición a humo de cigarro.  Bebés menores de un año que pasan tiempo en
guarderías, están expuestos a más catarros y por lo tanto pueden desarrollar infección de oído con
más facilidad.  La genética puede también tener algo que ver:  si usted padecía mucho de infección
de oído cuando era niño o niña, su bebé tiene más probabilidades de tenerla.  En todo caso, la
lactancia materna ayuda a prevenir las infecciones de oído.

¿Son serias las infecciones de oído?

Pueden serlo; una infección severa o no tratada puede romper el tímpano e inundar el canal auditivo.
 Aunque esto casi nunca sucede, es importante que el pediatra examine a su bebé si usted cree que
tiene infección.

Por otro lado, infecciones de oído muy frecuentes a veces ocasionan pérdida de audición.  Esto
confirma la importancia de tratarlas.
© Derechos reservados, 2004.


Infección de Oído
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