¿Qué es el labio leporino y el paladar hendido?

Es un defecto de los tejidos que forman la boca.  Es una hendidura o separación en el labio o en el
paladar de la boca debido a que los dos lados del labio de arriba no crecieron al mismo tiempo.

El paladar hendido es una hendidura u hoyo en el paladar superior de la boca.

Pueden presentarse por separado o los dos al mismo tiempo.

¿A quiénes afecta?

Es uno de los defectos más comunes.  Afecta a uno de cada 700 recién nacidos.

¿Cuáles son las causas?

La boca del bebé se forma en los primeros tres meses de embarazo.  Durante este tiempo, las partes
del paladar de arriba normalmente se unen.  Cuando esta unión no ocurre, el niño tiene un labio
leporino o un paladar hendido, o los dos.

Se da sobre todo en familias en donde uno de los dos padres o algún pariente cercano ha tenido
este problema.  Pero también puede pasar en familias que nunca lo han tenido.

Se cree que algunos factores como fármacos, drogas, productos químicos, plomo y deficiencias de
vitaminas pueden influir en el proceso normal del cierre del paladar y el buen desarrollo del labio.

¿Cuál es su tratamiento?

El labio leporino y/o el paladar hendido pueden repararse con una operación, aún antes de que el
bebé cumpla tres meses de vida.  Puede llevarse por etapas o hacerse en una sola operación.  Más
tarde, cuando el niño crece, puede hacérsele otra operación para arreglar algunos defectos del
labio, la nariz, las encías o el paladar.

Lo mejor es que un grupo de especialistas en estos casos, diseñe el mejor programa de cirugía y
tratamiento para cada defecto.

Alimentación:

Estos bebés pueden tener problemas serios para mamar o para tomar pacha.  Hay aparatos
especiales que los pueden ayudar a mamar o a tomar su pacha.  Como los bebés ingieren mucho
aire, hay que ayudarlos a sacar los gases con más frecuencia.  Alimentar así a un bebé es al
principio un poco difícil, pero se hace más fácil cuando los papás aprenden a hacerlo.

Problemas de oído:

Los niños con esta enfermedad sufren de más infecciones de oído, debido al desarrollo incompleto
del paladar y de los músculos palatinos que son necesarios para abrir las trompas de Eustaquio (que
se encuentran a cada lado de la garganta y conducen al oído medio).  Los niños con labio leporino
tienen que estar con la supervisión de un doctor de garganta-nariz-oído, llamado
OTORRINOLARINGOLOGO, para evitar que su oído se arruine totalmente, por las muchas
infecciones que el niño sufrirá.

El habla y el lenguaje:

El no oír puede causar problemas de aprendizaje del habla.  El niño con paladar hendido debe
examinarse a temprana edad para hacerle una cirugía reconstructiva.  Aunque pareciera que estos
niños emiten su voz con la nariz, después de la cirugía puede ir a terapia para:
•  el desarrollo del lenguaje
•  articulación correcta de vocales y consonantes
•  balance de resonancia o calidad en el tono de la voz.

Odontología:

Los niños con labio leporino y/o paladar hendido deben llevarse a un odonto-pediatra lo más pronto
posible para asegurarse que las mandíbulas del niño son de la forma y tamaño correcto, corregir la
posición de cada diente y mantener una buena limpieza de la boca y los dientes.

Evaluación psicológica:

Acoplarse a las necesidades de un niño con estos problemas en la boca puede ser muy difícil para
cualquier familia.  La ayuda de un psicólogo y de grupos de apoyo que son asociaciones de
afectados, puede ser muy valiosa para que la familia como grupo platique, dialogue, discutan entre
ellos la situación y ventile sus sentimientos y temores.

El futuro del niño:

El niño con labio leporino y/o paladar hendido puede estar seguro de que llegará a hablar, actuar y a
verse como todos los demás niños.  Aunque el tratamiento lleve unos cuantos años, vale la pena la
espera si se sabe del gran beneficio que puede alcanzarse.
© Derechos reservados, 2005.


LABIO LEPORINO Y PALADAR HENDIDO
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